El sistema de pensiones protege ante contingencias de vejez, invalidez y muerte, es decir, el sistema de pensiones tiene por objetivo otorgar ingresos monetarios cuando los trabajadores dejan de recibirlos por el término de su vida laboral (jubilación), por algún tipo de invalidez o por la muerte.

El sistema está compuesto por tres pilares, cada uno tiene fines, coberturas y financiamientos distintos:

  • Pilar Contributivo Obligatorio,
  • Pilar Voluntario; y
  • Pilar Solidario.

Pilar Contributivo Obligatorio

es aquel en el que participan de forma obligatoria las personas que trabajan de manera dependiente, es decir, las personas con contrato de trabajo. De igual modo, desde 2019 están obligados todos los trabajadores independientes que emiten boleta de honorarios a cotizar para su seguridad social. El pago de las cotizaciones para los sistemas de seguridad social será a través de la Declaración Anual de Impuesto a la Renta, entregando coberturas en los seguros de Invalidez y Sobrevivencia, (SIS); Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, (Atep), Sanna; salud; y pensiones.

Quienes se incorporan de manera obligatoria a los regímenes de seguridad social son los trabajadores, tanto del sector público como privado, que emiten boletas de honorarios por un monto bruto anual igual o mayor a cinco ingresos mínimos mensuales.  

El pago de la cotización tiene por destino una Cuenta de Capitalización Individual (CCI), que es personal y cuyos ahorros son propiedad de cada persona. Dicha cuenta es administrada por las AFP, con el fin de hacer crecer el ahorro. Con el saldo acumulado se financian las pensiones de los trabajadores. La cotización obligatoria para el sistema de pensiones es el 10% de la remuneración imponible mensual o sueldo bruto.

Existe una cotización adicional para el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS), que todo trabajador cotizante tiene derecho, cumpliendo los requisitos legales, sea dependiente o independiente y que lo cubre ante invalidez parcial o total, así como a sus beneficiarios en caso de fallecer el contratante. Este seguro financia pensiones de invalidez y sobrevivencia. La cotización es de 1,53% de la renta imponible del trabajador. Para los trabajadores dependientes su costo lo asume el empleador.

Factores por el cual depende el monto de la pensión

  1. Saldo de su Cuenta de Capitalización Individual (CCI), acumulado a lo largo de su vida laboral. Este saldo es la suma de sus aportes provenientes de las cotizaciones obligatorias, 10% de la renta imponible, más las rentabilidades obtenidas por esos ahorros a través de los años.
  2. También dependerá de los beneficiarios de sobrevivencia del futuro pensionado. Por ejemplo, si tiene beneficiarios de sobrevivencia, parte del saldo que ha acumulado en su cuenta individual, será resguardado con el objetivo de asegurar pensiones de sobrevivencia
  3. El sexo del afiliado: Para el cálculo de las pensiones a recibir, en el sistema se utilizan fórmulas que consideran las expectativas de vida. Dado que las mujeres tienen una mayor sobrevida que los hombres, al jubilar sus ahorros deben cubrir un período más largo, lo que incide en que sus pensiones sean menores a las de los hombres.
  4. La cobertura del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS): La cobertura del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia impacta al alza en aquellos tipos de Pensión de Invalidez y Sobrevivencia, pues este seguro, al encontrarse activo, complementa el saldo acumulado por el trabajador en su cuenta individual.
  5. La modalidad de pago de pensión seleccionada: El monto de una pensión por Renta Vitalicia es fijado en UF, por lo que conserva el valor real a través de los años. El monto de una pensión por Retiro Programado se recalcula año a año y tiende a disminuir con el tiempo, ya que el saldo en la cuenta se reduce.

 Entrega de fondos en cuenta de capitalización individual

Pensión de vejez: en Chile existen edades mínimas para jubilar por vejez. Los hombres pueden hacerlo desde los 65 años y las mujeres desde los 60 años.
Pensión de Invalidez: a la cual se puede acceder entre los 18 y 65 años, no pensionados por vejez. La declaración de Invalidez, la realiza una Comisión Médica de la Superintendencia de Pensiones, quien declara la pérdida de al menos el 50% de las capacidades físicas o mentales del solicitante.
Pensión de sobrevivencia: es la protección que se da a la familia del afiliado/a fallecido/a. La pensión de sobrevivencia se financia con los ahorros acumulados en la cuenta individual, junto al aporte del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia.

La ley define como beneficiarios de pensión de sobrevivencia:

  • Cónyuge = 60%
  • Cónyuge con hijos que tengan derecho a pensión = 50% (sube a 60% cuando los hijos dejen de percibir su pensión)
  • Hijos solteros menores de 18 años = 15%
  • Hijos estudiantes solteros menos de 24 años = 15%
  • Hijos declarados inválidos parciales mayores de 24 años = 11%
  • Padre o madre de hijos de filiación no matrimonial = 36%
  • Padre o madre de hijos de filiación no matrimonial que tengan derecho a pensión = 30% (sube a 36% cuando los hijos dejan de percibir la pensión)
  • Padres reconocidos como cargas legales por el afiliado = 50% (sólo si existen otros beneficiarios)

La pensión de vejez o invalidez se paga a través de dos formas básicas: Retiro Programado y Renta Vitalicia. De igual modo, existen otras dos que combinan elementos de las anteriores.

  1. Retiro programado: recibiendo una pensión mensual que deducida del fondo de pensiones y calculada usando fórmulas definidas por ley. El monto de la pensión depende de las expectativas de vida propia y sus beneficiarios, además de la rentabilidad futura proyectada para los ahorros. En esta opción, la pensión decrece con los años, pues el pensionado va consumiendo su ahorro.

El ahorro previsional se mantiene en la AFP y los fondos siguen siendo propiedad del afiliado, por eso, al fallecimiento del pensionado, se generan pensiones de sobrevivencia y los montos del fondo se liquidan como herencia.

Al conservar la propiedad de los ahorros, el pensionado -si lo desea- puede cambiar la modalidad a renta vitalicia en cualquier momento, sea con el total o una fracción del ahorro.

  • Renta Vitalicia: en esta modalidad se traspasan los fondos de la Cuenta de Capitalización Individual de la AFP a una compañía de seguros, que paga un monto de pensión fijo. A esta alternativa solo se puede optar si la pensión producto del ahorro individual es mayor o igual al monto de la Pensión Básica Solidaria, ($ 107.304)

Hay además 2 modalidades híbridas de pago de pensión:

  • Renta temporal con renta vitalicia diferida, Contempla el pago, por parte de la AFP, de una pensión en la modalidad de Retiro Programado por un plazo determinado. Cumplido ese período, la compañía de seguros con la cual se contrata paga la pensión en modo de Renta Vitalicia.

Al usar este mecanismo, el ahorro previsional del afiliado se divide en dos: una par-te financia la renta temporal entregada por la AFP, monto que mantiene las características del Retiro Programado: es propiedad del afiliado, puede cambiar la modalidad de esta fracción y es heredable. La otra parte del ahorro financia la Renta Vitalicia Diferida, conservando también las características de esa modalidad: esta fracción deja de ser propiedad del afiliado, no puede cambiarla de modalidad y no es heredable.

  • Renta vitalicia inmediata con retiro programado. Es la segunda de las opciones híbridas. En esta alternativa, el afiliado recibe un pago simultáneo de pensión tanto por parte de la AFP, en Retiro Programado, como de la compañía de seguros, en Renta Vitalicia.

El ahorro previsional también se divide en dos: una parte financia el Retiro Programado que paga la AFP, conservando esta fracción las características propias de esa modalidad: el afiliado conserva la propiedad de esta parte de su ahorro, quien puede cambiar la modalidad para la misma, la que a su vez constituye herencia.

La otra parte del ahorro financia la Renta Vitalicia Inmediata, manteniendo las características de esa vía de pago: esta fracción deja de ser propiedad del afiliado, quien no puede cambiar de modalidad para esta parte, la que a su vez no es heredable.

— Si quiere tramitar su pensión, debe: 

Paso 1: realizar la solicitud en la AFP. Además, debe realizar una declaración de beneficiarios, adjuntando certificados de nacimiento de hijos e hijas y certificado de matrimonio o de Acuerdo de Unión Civil.

Paso 2: En un plazo de 10 días hábiles desde la presentación de la solicitud, la AFP emitirá un certificado que le informará el saldo de los recursos acumulados en la cuenta individual.

Paso 3: Con ese certificado, (enviado al Sistema de Consultas y Ofertas de Montos de Pensión –SCOMP-), se le entregará información completa y comparable respecto de las ofertas de renta vitalicia y los montos de pensión en retiro programado.

Paso 4: Selección de la oferta, a partir de las alternativas que entrega el SCOMP.

Pilar Voluntario

Las siguientes son las distintas alternativas existentes de ahorro voluntario:

  1. Aporte Previsional Voluntario (APV), el cual permite ser retirado hasta el 90% de los fondos adicionales realizados. Estos fondos tienen algunas ventajas tributarias que puede elegir:

Régimen A: lo ahorrado en las cuentas tiene un bono fiscal equivalente al 15% anual, (con un tope de 6 UTM -casi $280 mil pesos-).

Al retirar fondos de este régimen, se descuenta la bonificación fiscal anual del 15% del monto girado.

Régimen B: el cual permite disminuir la base imponible sobre la cual se calcula el impuesto a la renta. Lo cual genera una mayor devolución de impuestos en la Operación Renta.

Al retirar fondos de este régimen, se paga un impuesto del 15% sobre el monto retirado.

Para ambos casos, el retiro se realiza en la administradora del APV. El plazo de pago es de 4 días hábiles posteriores a la solicitud.

  • Aporte Previsional Voluntario colectivo (APVC) El APVC es grupal. Los ahorros voluntarios realizados por trabajadores son complementados por su empleador. La empresa, con este complemento, puede obtener un beneficio tributario.

Los APV y APVC, además de la AFP, pueden ser administrados por otras instituciones de capitales e instrumentos financieros:

  • Administradoras de Fondos Mutuos
  • Administradoras de Fondos de Inversión
  • Administradoras de Fondos para la Vivienda
  • Administradoras Generales de Fondos
  • Compañías de Seguros de Vida
  • Bancos
  • Intermediarios de Valores cuyos planes hayan sido aprobados por la Superintendencia de Valores y Seguros.

—Además, está la cuenta de ahorro voluntario.

  • Cuenta de Ahorro Voluntario llamada también Cuenta 2, es un complemento a la Cuenta de Capitalización Individual. El objetivo es incrementar el ahorro previsional. Funcionan en base a la rentabilidad de los multífidos, pero a diferencia del 10% obligatorio, se pueden retirar en cualquier momento (con un tope máximo de 24 giros anuales).

Los fondos de la Cuenta2 pueden ser utilizados para aumentar el monto de la pensión o cumplir con los requisitos para pensionarse según las disposiciones de la Ley. Trabajadores dependientes e independientes pueden traspasar ese dinero a la Cuenta de Capitalización Individual.

Los fondos de la Cuenta 2, son administrados por las AFP y cobran una comisión de acuerdo al saldo de la cuenta[1]:

  • CAPITAL: 0,89%
  • CUPRUM: 0,95
  • HABITAT: 0,95
  • MODELO: 0,60
  • PLANVITAL: 0,16
  • PROVIDA: 0,2

Si bien, la posibilidad de cotizar al pilar voluntario está condicionada por los ingresos de los trabajadores y las trabajadoras, hay sindicatos que vía negociación colectiva han incorporado cláusulas para que el empleador cotice en Aporte Previsional Voluntario Colectivo (APVC) sin afectar el sueldo líquido del trabajador.

Pilar Solidario.

A través de este Pilar, el Estado otorga una pensión a quienes no pudieron ahorrar, o mejora la pensión de una persona cuando el ahorro su Cuenta de Capitalización Individual, es muy bajo.

Este mecanismo contempla dos beneficios:

1- Pensión Básica Solidaria

  • Pensión Básica Solidaria de Vejez (PBSV)
  • Pensión Básica Solidaria de Invalidez (PBSI)

2- Aporte Previsional Solidario

  • Aporte Previsional Solidario de Vejez (APSV)
  • Aporte Previsional Solidario de Invalidez (APSI)
  1. Pensión Básica Solidaria, PBS: es un beneficio mensual, por vejez o invalidez, pagado por el Estado a las personas que no tienen derecho a pensión en algún régimen previsional y que están dentro del 60% más vulnerable de la población y su monto es $107.304 y se reajusta en julio de cada año 2018.

El beneficio se solicita en las oficinas del Instituto de Previsión Social (IPS) o municipalidad respectiva, presentando la cédula de identidad.

  1. Requisitos para pensión básica solidaria de vejez
  • Tener 65 años o más (hombres y mujeres).
  • No tener derecho a una pensión en un régimen previsional.
  • Tener al menos 20 años de residencia en Chile, continua o discontinua, contada desde los 20 años del solicitante
  • Pertenecer al 60% de las familias más vulnerables, según el Registro Social de Hogares.
  • Requisitos para pensión básica solidaria de invalidez
  • Tener entre 18 y menos de 65 años (hombres y mujeres).
  • No tener derecho a una pensión en un régimen previsional.
  • Ser declarado inválido emitido por la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN)
  • Tener residencia en el país por un período mínimo de cinco años en los últimos seis años anteriores a la solicitud.
  • Pertenecer al 60% de las familias más vulnerables, según el Registro Social de Hogares.
  • Aporte Previsional Solidario: es un beneficio mensual en dinero, pagado por el Estado, que complementa las pensiones que las personas obtienen producto de su ahorro durante la vida laboral. También se otorga por vejez e invalidez.

El APS es una forma de mejorar la situación de quienes, aun habiendo ahorrado en su Cuenta de Capitalización Individual, acumularon bajos montos y obtienen reducidas pensiones.

Este beneficio se solicita en las oficinas del Instituto de Previsión Social (IPS), su AFP, compañía de seguros o municipalidad, presentando la cédula de identidad.

  1. Requisitos para el aporte previsional de vejez
  • Tener 65 años o más (hombres y mujeres).
  • Recibir una pensión de vejez o sobrevivencia menos a $317.304
  • Tener al menos 20 años de residencia en Chile, continua o discontinua, contada desde los 20 años de edad del solicitante, además de haber vivido en el país al menos cuatro de los últimos cinco años anteriores a la solicitud.
  • Contar con Registro Social de Hogares (solicitada en la municipalidad de residencia).
  • Pertenecer al 60% de las familias más vulnerables (de acuerdo al Instrumento Técnico de Focalización -ITF- del Instituto de Previsión Social)
  • Requisitos para el aporte previsional de invalidez
  • Tener entre 18 y menos de 65 años de edad (hombres y mujeres).
  • Que la pensión propia de invalidez y sobrevivencia o la suma de las pensiones sea inferior a $107.304
  • Ser declarado inválido por las Comisiones Médicas de Invalidez de la Superintendencia de Pensiones.
  • Tener residencia en el país por un período mínimo de cinco años en los últimos seis años anteriores a la solicitud.
  • Contar con Registro Social de Hogares, herramienta de caracterización social que se solicita en la municipalidad respectiva.
  • Pertenecer al 60% de las familias más vulnerables, de acuerdo al Instrumento Técnico de Focalización (ITF), determinado por el Instituto de Previsión Social una vez ingresada la solicitud.

Es muy importe recordar:

  • A diferencia de los pilares obligatorio y voluntario, cuyo financiamiento está basado en el ahorro de los trabajadores, el costo de los beneficios del pilar solidario es responsabilidad fiscal y se financia con lo recaudado por el Estado por la vía de impuestos generales.
  • A veces, cuando uno conversa con los socios del sindicato, ellos nos señalan que, pese a que sus empleadores les hacen los descuentos por cotización de pensiones, estas contribuciones no aparecen en las cuentas individuales. Esto puede ocurrir en algunos casos, en donde empleadores declaran las cotizaciones previsionales, pero no las pagan.
  • Siempre debe revisar la Cartola Cuatrimestral, que las AFP envían a los correos electrónicos o por correo físico a los domicilios y compararlas con las liquidaciones mensuales. Y en caso de no tener los pagos previsionales al día se debe realizar la denuncia.

Recuerde que el empleador no haya realizado los pagos descontados, no podrá despedir al trabajador o trabajadora. (Ley 19.631, o Ley Bustos)

ENTIDADES REGULADORAS Y ACTORES DEL SISTEMA DE PENSIONES