La Organización Internacional del Trabajo a través del Convenio núm. 169 de 1989 (ratificado por Chile en 2009) señala en los Artículos 24 y 25 que los regímenes de seguridad social deberán extenderse progresivamente a los pueblos interesados y estos derechos deben aplicárseles sin discriminación, al igual que a todos los ciudadanos,  es decir, los derechos y beneficios del sistema previsional chileno, son igualmente aplicables para los pueblos originarios del territorio nacional: Aymara, Quechua, Atacameño, Kolla, Diaguita, Rapanui, Mapuche, Kawéqar y Yamán / Yagán

Sin embargo, es obligación de los gobiernos velar por poner a disposición de los pueblos indígenas, servicios de salud adecuados o proporcionar a dichos pueblos los medios que les permitan organizar y prestar tales servicios bajo su propia responsabilidad y control, a fin de que puedan gozar del máximo nivel posible de salud física y mental.

A propósito de los servicios de salud, propone organizarlos -en la medida de lo posible- a nivel comunitario, planeándose y administrándose en cooperación con los pueblos interesados, teniendo en cuenta las condiciones económicas, geográficas, sociales y culturales, así como sus métodos de prevención, prácticas curativas y medicamentos tradicionales.

En Chile, desde 2017 existe el Programa de Salud y Pueblos Indígenas (PESPI), dependiente de la División de Políticas Públicas Saludables y Promoción -DIPOL- del Ministerio de Salud.